Sobre cómo fue su proceso de discernimiento, las dudas que se les presentaron y lo que significó para ellos el Sacramento de la Confirmación vivido en 2019, nos hablaron esta semana dos de nuestros jóvenes de IV° Medio.

José Pablo Regeasse Pérez, IV° Medio A:

«Al principio veía la Confirmación como un ‘trámite’ más que como una experiencia o un compromiso, pero, a lo largo del proceso de preparación, me di cuenta de que para mí el proceso fue una oportunidad de cambio e introspección. El año pasado fue difícil para mí, y tanto mi profesor acompañante como mi madrina, me ayudaron a entender ese tiempo y a relacionar todos esos problemas con esa búsqueda de Dios que tenía que ver con este sacramento. Dentro del retiro que tuvimos recordé mi etapa de niñez y las instancias lindas que ha dispuesto el colegio durante toda mi vida para conectarme conmigo y con Dios. En pocas palabras, tras la confirmación me sentí más lleno, un poco más libre y feliz». 

Martina Hernández Olea, IV° Medio B:

«Antes de decidir si me iba a confirmar fue un tiempo confuso, porque no estaba muy segura pero me di cuenta de que, al hacerlo, ganaba más de lo que pensaba. A través de las reuniones con mi profesora acompañante, Miss Rebeca, fui reafirmando mi determinación. El retiro también fue muy decisivo, porque me hizo cuestionar muchos puntos de mi vida y la importancia de Dios en esos sucesos a través de preguntas diversas y profundas. Ahí surgió la Confirmación como algo importante. Sobre la ceremonia en sí, nos tocó leer a mi madrina, que es mi abuela, y a mí, lo que fue muy emocionante, y significativo. Ahora, me siento más cercana a Dios tal como lo confirmé con el sacramento».