Durante la semana pasada, nuestro Colegio conmemoró a San Ignacio mediante diversas actividades pastorales dirigidas a nuestra comunidad, con el fin de que estudiantes, padres y profesores pudieran reconocer su figura como modelo en su relación personal con Jesús. Fue así como desde el lunes 26 de julio hubo diversos momentos de canto, de oración y de encuentro para finalizar, el viernes 31, con una misa y con la realización de actividades recreativas y lúdicas, marcadas por la alegría de la presencialidad y del reencuentro.
"Esta semana se celebró el tiempo de San Ignacio quien cambió su vida a partir de una experiencia personal con Jesucristo. Él vivió un periodo de encierro y soledad al igual que nosotros en esta pandemia. Por ello, estos días se propiciaron instancias para rezar, cantar, jugar, competir y compartir, esto último, a través de los encuentros ignacianos que, de manera mixta, vivieron nuestros estudiantes el viernes, día en que tuvieron la posibilidad de estar con sus compañeros y disfrutar de su colegio que tanto extrañaban", señala Alejandra Albornoz, Agente Pastoral de Secundaria.
Por otra parte y sobre la espiritualidad de nuestro Santo Patrono, durante la eucaristía, el padre Cristian Rodríguez sj mencionó tres aspectos a destacar: la relación de amistad cercana que tenía Ignacio con Jesús; el hecho de que seguir a Dios era siempre caminando con otros, y nunca solo; y que su amistad con Él fue y es para amar y servir a los demás, y no para uno mismo.
"No es que San Ignacio sea solo una figura importante o reconocido por todo el mundo, sino que lo más importante es que la espiritualidad que bebemos de él nos sigue inspirando y sigue siendo una buena noticia para todos los que quieren seguir a Jesús del modo en que San Ignacio nos trazó un camino. Lo más importante que celebramos hoy día es que la espiritualidad ignaciana y el modo de vivir la fe que Ignacio nos propone sigue siendo super vigente, actual y un tremendo regalo", indicó.